Tropiezos con Astrid Novamendi

por Bustrófedon

"La autora se confirma como una de las más antiguas promesas de la literatura guatemalteca; la mayoría de las editoriales se han olvidado de la que podría ser una de las voces más influyentes de esta primera parte del siglo, solo comparable con Roberto Bolaño o Ricardo Piglia. Sus novelas son aptas para lectores acostumbrados a bañarse en tinas de mercurio, al más puro estilo de Cocteau."

-A. Sobrino, "Los desiertos de la muerte en la obra de Astrid Novamendi"

Este es el primer tropiezo con la obra de Astrid Novamendi. El mundo que plantea en su ficción es uno decididamente onírico; si es sueño o pesadilla depende del lector. Como la no-ficción no cree en los sueños y se dedica a transformar los mitos en episteme, en verdad objetiva, queremos ver qué tanto tropezamos para convertir el cuento de la autora en una biografía escrita casi por ella misma. Habria que andar, letra por letra, en su literatura, para caer en el delirio de una no-ficción presurosa que se aproxima a los limites de la vida misma.

Dicen que alguien le pagó (a quién sería) la madre de Astrid Novamendi para que la adoptara. Tal vez eso lo haría más una compra forzada que una adopción. O ya, más confundidos todos, digamos que su nacimiento fue producto de una ¿extorsión? Pasemos a otro momento de su vida, que su nacimiento -su pertenencia o su ¿y ésta de dónde salió? aún no nos queda muy claro. Siéntate, que es verano todavía. Y es justo el tiempo para hablar de nueva literatura para tropezarte.